A veces parece como si esto fuese una iteración más de las más de millones de iteraciones posibles de un sueño. Son árboles de posibilidades, en donde nunca sabemos cómo inició.
Igual que la vida. O todas las primeras veces que tuvimos. La primera vez de cada cosa se tiene un sentimiento de emoción. Una chispa interna ante un estímulo externo. Me pregunto si cada vez que se crece se atenúa ese sentimiento. En qué momento se refuerza el sentimiento contrario a la curiosidad. El mundo líquido moderno promueve esta degeneración.
Incluso las palabras se han vuelto líquidas y ahora se consumen videos. Estos estímulos nos mantienen, espectrantes. Supongo que evitamos el aburrimiento, la impaciencia y la nada. Evitamos el vacío de la existencia humana. Nos abstráenos en imágenes bonitas. Actuamos para entretener. No sé quizás siempre fue así…
Sólo sé que cada vez se siente menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario