jueves, 29 de junio de 2023

El deseo como un componente evolutivo

Siempre me pregunto muchísimas cosas. Ojalá a veces pudiera callar mi mente. Esta vez he estado pensando en por qué sufrimos, por qué nos alegramos… ¿por qué cuando alcanzamos nuestras metas y sueños no sentimos el poder que sentimos cuando las deseamos pero no las tenemos? ¿Por que deseamos lo que deseamos? ¿Por qué no deseamos lo que deseábamos? ¿Por qué la misma situación puede generar placer en alguien y en otra persona puede ser sufrimiento? 

A veces pienso que los seres humanos somos agujeros de un deseo que nunca se llena. Porque el deseo está en DESEAR algo, no en las cualidades del objeto de deseo, porque en el momento que se obtiene se ignora y deja de provocar una acción en nosotros. A veces pienso que este vacío irrevocable es lo que nos ha hecho conquistar montañas, ese desenfrenado deseo humano de tener más y más. La angustia que genera este deseo nos hace expropiar recursos. ¿Por qué los ultras millonarios no están satisfechos? ¿Por qué siguen deseando? 

Yo creo que el deseo es sufrimiento. Porque en el momento que se reconoce como deseo, significa aceptar la ausencia y no posesión de algo, y por lo tanto se sufre esta falta y a su vez genera deseo. El deseo es placer y dolor. El sufrimiento es placer y dolor. Porque el sufrimiento es deseo y el deseo es sufrimiento. Y solo tal vez estos son los motores principales evolutivos.


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